Presentacion

Aipe Lea.  La opinión regional independiente.

Como precursor de la iniciativa que le dio origen a Contexto como periódico y convencido  que al pueblo cuando se le educa  no se le puede  esclavizar, porque el conocimiento es la herramienta que le garantiza su libertad; creo firmemente que este municipio  y sus 22 mil habitantes merecen tener la posibilidad algún día de conocer  la realidad  de  las  administraciones de las que han padecido de manera silente y permisiva durante por más de una década penurias e irrespetos,  desde el tiempo en  que  viene arrastrando  la pesada cadena del dinero fácil que le trajo el petróleo, y que lo llevó  a cambiar su moral y dignidad campesina por las mañas y la avaricia egoísta de los que se hacen llamar lideres o doctores, quienes hablaron en nombre del mismo pueblo al que robaban y  le negaron  el derecho a saber y de opinar,  porque tras las puertas del sepulcro blanqueado que  llaman alcaldía y los vidrios oscuros de una camioneta,  este pueblo no ha tenido  la posibilidad de  saber, ni de suponer a través del chisme, sobre como se invierte lo que ellos  irónicamente  llaman “ el presupuesto público” y que lo único que ha tenido de publico, han sido los problemas y escándalos por repartirlo en pequeñas roscas de amigos y familiares. Porque  preguntar le cuesta el puesto al curioso, o el estigma de ser opositor buscando tajada. Ese derecho que tengo a estar informado y que tanta molestia le causa al que oculta malintencionadamente lo que no es suyo, es el mismo que me impulsa como aipuno a opinar sin la limitación conveniente del acomodo.

En una población de 801.04 km2  cuadrados explotados por empresas petroleras y con el desempleo parqueado en las esquinas; rodeado por  tres ríos y con las vacas muriendo de sed, con la inversión más grande del departamento en educación y con jóvenes sin colegios; con las condiciones climáticas para sembrar  lo que quiera y con el agro abandonado, con un patrimonio histórico cultural envidiable enterrado en la indiferencia; con familias viviendo debajo de los puentes  y un ex alcalde condenado por hacer un mismo barrio dos veces,  con  una percepción en regalías de la administración pasada por 156 mil millones de pesos y sin crear una sola empresa comunitaria, En una macondiana historia de pueblo olvidado, los políticos han comido, se llenaron, testa ferraron, reinaron,  fiestearon y derrocharon siempre amparados en la regla de mantener  a la gente ignorante de sus actos, vendiendo agua en bolsa mientras ellos rastrillaban sus lindos caballos sobre el pavimento de la desinformación; así lo hicieron y lo seguirán haciendo si se los permitimos, porque como dice Daniel Samper “ los ciudadanos pagamos a los servidores públicos para que piensen, deliberen, resuelvan y actúen, y tenemos el derecho saber cómo se comportan en cada etapa. Los motivos a favor o en contra de una decisión son tan importantes como el acto final.” Y en Aipe un servidor público llámese secretario, concejal o alcalde una vez nombrado se arropa con el fuero de la arrogancia y calla, mirando a sus coterráneos engrandecido en su fugaz lotería, como diciendo: ahora me toca comer a mí; y  en esta trágica dinámica nos hemos movido por años, con odios alimentados por abusos y abusados que en últimas son los mismos y los que menos les toca del botín político en que convirtieron los recursos que eran para todos y hoy alimentan abogados en Neiva.     Finalmente agrego que crear espacios de opinión en lugares donde reina el silencio no es solo un reto sino un peligro, reto que asumo con la misma convicción que  desde  la creación de estos  espacios los aipunos tendrán una fuente informativa independiente e investigativa que motivara el ejercicio del debate y la opinión, para que desde allí logremos algo de justicia.

 Juan Manuel Ortiz Olaya

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